BIENVENIDOS

CIBERCRISTUS TE BUSCA

miércoles, 6 de octubre de 2010

ENTREMOS EN ORACION

ORACIÓN DIRIGIDA A LOS SACERDOTES
            
1.  En el nombre del Padre y del Hijo…
2.  Invocación al Espíritu Santo:
Ven, oh Espíritu Santo, y danos a los sacerdotes, dispensadores de los misterios de Dios, un corazón nuevo que actualice toda su educación y toda su preparación, que nos haga conscientes cual sorprendente revelación del sacramento recibido, y que respondamos siempre con nueva ilusión a los incesantes deberes de nuestro ministerio, en orden a tu Cuerpo Eucarístico y a tu Cuerpo Místico. Danos un corazón nuevo, siempre joven y alegre.
Ven, oh Espíritu Santo, y danos como sacerdotes, discípulos y apóstoles de Cristo Señor, un corazón puro, capaz de amarle solamente a Él con la plenitud, el gozo, y la profundidad que solo Él sabe dar, cuando constituye el exclusivo y total objeto del amor de un hombre que vive de tu gracia; danos un corazón puro que sólo conozca el mal para denunciarlo, combatirlo y huir de él; un corazón puro como el de un niño, pronto al entusiasmo y a la emoción.
Ven, oh Espíritu Santo, y danos a los ministros del pueblo de Dios un corazón grande, abierto a tu silenciosa y potente Palabra inspiradora; cerrado a toda ambición mezquina, a toda miserable apetencia humana; impregnado totalmente del sentido de la Santa Iglesia; un corazón grande, deseoso únicamente de igualarse al del Señor Jesús, y capaz de contener dentro de si las proporciones de la Iglesia, las dimensiones del mundo; grande y fuerte para amar a todos, para servir a todos, para sufrir por todos; grande y fuerte para superar cualquier tentación, dificultad, hastío, cansancio, desilusión, ofensa; un corazón grande, fuerte, constante, si es necesario hasta el sacrificio, feliz solamente de palpitar con el Corazón de Cristo y de cumplir con humildad, fidelidad y valentía la voluntad divina. Amén.
ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN
DE LOS SACERDOTES
(S.S. PABLO VI)
3.  Canto: QUE DETALLE
QUE DETALLE, SEÑOR, HAS TENIDO CONMIGO
CUANDO ME LLAMASTE, CUANDO ME ELEGISTE,
CUANDO ME DIJISTE QUE TU ERAS MI AMIGO,
QUE DETALLE, SEÑOR, HAS TENIDO CONMIGO.

Te acercaste a mi puerta,
pronunciaste mi nombre yo temblando te dije:
aquí estoy, Señor. Tú me hablaste de un Reino,
de un tesoro escondido, de un mensaje fraterno,
que encendió mi ilusión.

Yo dejé casa y pueblo por seguir tu aventura,
codo a codo contigo comencé a caminar;
han pasado los años y aunque aprieta el cansancio
paso a paso te sigo sin mirar hacia atrás.
Que alegría yo siento cuando digo tu nombre,
qué sosiego me inunda cuando oigo tu voz;
qué emoción me estremece cuando escucho
en silencio tu Palabra que aviva mi silencio interior.
4.  Lectura Bíblica: salmo 138
Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
No ha llegado la palabra a mi lengua,
y ya, Señor, te la sabes toda.
Me estrechas detrás y delante,
me cubres con tu palma.
Tanto saber me sobrepasa,
es sublime, y no lo abarco.
¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro;
si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.
Si digo: «Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí»,
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.
Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias,
porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras;
conocías hasta el fondo de mi alma,
no desconocías mis huesos.
Cuando, en lo oculto, me iba formando,
y entretejiendo en lo profundo de la tierra,
tus ojos veían mis acciones,
se escribían todas en tu libro;
calculados estaban mis días
antes que llegase el primero.
¡Qué incomparables encuentro tus designios,
Dios mío, qué inmenso es su conjunto!
Si me pongo a contarlos, son más que arena;
si los doy por terminados, aún me quedas tú.
Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno.
5.  Mi reflexión personal: Volver sobre el salmo.
6.  Canto: ME SEDUJISTE SEÑOR
ME SEDUJISTE SEÑOR, ME SEDUJISTE
ERES MAS FUERTE QUE YO Y ME VENCISTE/.
Antes de nacer Tú me consagraste,
Señor, Señor ¿qué voy hacer?

Oh Señor Yavé, que he de decirles?
Soy un muchacho; yo no sé hablar.

Tú no le temas, marcha sin miedo,
toma mi mano contigo estoy.

7.  ORACIÓN POR LA ANTIFICACIÓN
DE LOS SACERDOTES (S.S. PAPA PÍO XII)
Oh Jesús, Pontífice Eterno, Buen Pastor, Fuente de vida, que por singular generosidad de tu dulcísimo Corazón nos has dado nuestros sacerdotes para que podamos cumplir plenamente los designios de santificación que tu gracia inspira en nuestras almas; te suplicamos: ven y ayúdalos con tu asistencia misericordiosa.
Sé en ellos, oh Jesús, fe viva en sus obras, esperanza inquebrantable en las pruebas, caridad ardiente en sus propósitos. Que tu palabra, rayo de la eterna Sabiduría, sea, por la constante meditación, el alimento diario de su vida interior. Que el ejemplo de tu vida y Pasión se renueve en su conducta y en sus sufrimientos para enseñanza nuestra, y alivio y sostén en nuestras penas.
Concédeles, oh Señor, desprendimiento de todo interés terreno y que sólo busquen tu mayor gloria. Concédeles ser fieles a sus obligaciones con pura conciencia hasta el postrer aliento. Y cuando con la muerte del cuerpo entreguen en tus manos la tarea bien cumplida, dales, Jesús, Tú que fuiste su Maestro en la tierra, la recompensa eterna: la corona de justicia en el esplendor de los santos. Amén.
     
Pbro. Bladimir González Rodas

No hay comentarios:

Publicar un comentario